sábado, 21 de abril de 2012

LA RADIO ARMENIA



Ahora que estoy escribiendo un ensayo sobre comunicación política y que recientemente he estado en el Congreso de Comunicación de la Iglesia, en Roma; aprovecho para citar una página entera de un libro sobre comunicación, en el que Thomas Catchart y Daniel Klein analizan las mentiras de los políticos con humor. Todo esto de la comunicación ambigua, las falacias, la persuasión, el reframing, el politiqueo, y de más aspectos comunicativos, siempre me han atraido mucho. Intentar descubrir que hay detrás de cada frase, a qué se refieren realmente los políticos... 

Es un libro que recomiendo a todos los que les gusta la comunicación y la política, y sobre todo, a aquellos que les encanta pillar a los oradores tramposos. Se titula "Aristóteles y un armadillo van a la capital. Las mentiras de los políticos analizadas con humor". Un libro entretenido, didáctico y fácil de leer, en la que se expone los diferentes tipos de falacias sobre las que se construye el discurso político. Ahí va:
 
LA RADIO ARMENIA

"Durante la era soviética, muchos de nosotros sentiamos un engreído placer al señalar con un dedo orweilliano la absurda desinformación que emanaba del Kremlin. Pero hete aquí que al girar el mundo también lo ha hecho el dedo.

Tanto es así que algunas de las bromas que antes se susurraban por el bloque soviético tienen algún eco en la actualidad. La mítica Radio Armenia era un clandestino tesoro de chistes absurdos sobre el doble lenguaje patrocinado por el gobierno. Entre nuestros favoritos:

PREGUNTA DE UN CIUDADANO ARMENIO: ¿Es verdad que el domingo pasado alguien de Akopian ganó cien mil rublos en la lotería estatal?

RESPUESTA DEL PORTAVOZ DE GOBIERNO: Sí, es verdad. Sólo que no fue el pasado domingo, sino el lunes. Y no era de Akopian sino de Bagramyan. Y no en la lotería estatal, sino a las damas. Y no fueron cien mil, sino cien rublos. Y no los ganó, sino que los perdió.

P: ¿Hay alguna pregunta que no pueda responder?

R: No. Nosotros enfoacmos nuestro trabajo de acuerdo con la dialéctica marxista. A cualquier pregunta damos cualquier respuesta.

Muchas de las falacias fueron identificadas por Aristóteles hace casi dos mil quinientos años. ¿Ha detenido esto su uso por parte de los políticos? ¡Al contrario, las han tratado como si fueran estrategias formales e informales!"